Recuerdos de Calamocha

Recuerdos de Calamocha

sábado, 3 de junio de 2017

La vida tranquila

Diario de unos días de abril y marzo de 2017

1 de abril de 2017 sábado
Recuerdo ahora que se acerca el día 8 como empezó todo esto del pregón, y como no dejaba de preguntarme, qué les cuento, o más bien, que querrán que les cuente, he de hablar de Semana Santa, de una “fiesta”, celebración religiosa, de alegría, muerte y nuevamente alegría. No es nada fácil.
Recopile información, pregones anteriores, echo de menos que no estén todos publicados, fotos, los apuntes que tengo de años pasados, y una tarde, a través del Skype llame a Jesús Blasco y sin más le pregunte:
¿Y qué les cuento?
Nada, me dijo, lo tienes muy fácil, nada, ¿sabes?, Dios, la Virgen, el Espíritu Santo, y Calamocha, misas, procesiones, velas y Calamocha, no sé si me entiendes. Tú de cada diez palabras que pronuncies, doce deben ser “Calamocha”… ¿sabes?. Además, lo tienes aún mejor, tu sales ahí a las gradas, y te pones en la piel, de Rita Barbera que en paz descanse, y olvídate del pregón, te saldrá solo, haces una “cridá”, que a falta que habrás visto en tu tierra, ¡y falta nos hace!, una igual que hacia ella, y nos echas la bulla a todos, de eso es de lo que se trata. De que nos eches la bulla y reaccionemos, ¿sabes?, cambias “el caloret del hiver” por el frío de Calamocha, nos pones a todos cachondos, y como poco te garantizo que será el mejor pregón de los últimos cincuenta años, te aplaudiremos a rabiar, conseguirás el silencio que nadie ha conseguido, la plaza se vendrá abajo, acabaras con todos los kleenex del Eroski, la Semana Santa calamochina se renovara o morirá, y tu serás el responsable, y al año que viene, habrás puesto el listón tan alto, que no habrá pregón. No sé si me entiendes por dónde voy. ¿Sabes? ¿Te ha quedado claro?, pues eso, ale, corta, con viento fresco, que llego tarde al cine.
Emplee dos o tres semanas en escribirlo, leer, corregir, completar la bulla y un día, se lo envíe a Jesús, un canto a la vida, le dije quiero que sea un canto a la vida, a la de todos nosotros, a Calamocha, un tirar para adelante, conmover sin caer en ningún pozo.
No se trataba de escribir por escribir, de ir a la aventura, de cumplir con el trámite y punto, se trataba de algo más, y había que pedir consejo. Un día después de enviárselo, aunque lo leyó inmediatamente contesto, y para mi sorpresa vino a decir algo así como “no toques ni una coma”. Y así lo hice, lo dejé tal cual, y todos los días, lo leí una o dos veces con el fin de “inmunizarme”, y poder aguantar su lectura de un tirón.  También se lo envié a Pepe Tomas, e igualmente me dio el visto bueno y algunos consejos, que, por supuesto seguí, entre ellos, la mención a Paloma Gómez Borrero. Y el día de antes, como ya contare, lo leyó Conchi Martin.


2 de abril de 2017 domingo
Grabo en casa el pregón en video, con el propósito de ponerlo en el Facebook y por si la grabación en Calamocha no sale bien, con las prisas de última hora el trípode no aparece y hemos tenido que comprar otro. Improvisamos un estudio en la cocina, hacemos pruebas de luces, sonido, fondo, sombras, ecos…

7 de abril de 2017 viernes
De camino a casa he pensado en Conchi, ella lleva unos días malos y no va a estar mañana en el pregón, así que llego decidido a enviárselo, arriesgarme y ver qué le parece, el caso es que hace dias que lo tenia que haber hecho, ahora no hay tiempo para nada. Enciendo el ordenador, me dejo caer en el sofá y veo que Cecilia ha traído a casa del instituto por fin un libro que parece merecer la pena, o cuando menos intuyo su autor esta muerto, lo cual siempre es una garantía, L´amic retrobat de Fred Uhlman, me pongo a leerlo, no llega a cien páginas, hasta la hora de cenar puedo darle un buen tute. Cuatro o cinco capítulos después Sofia me avisa, Conchi ha pasado un mensaje deseándome suerte para el día siguiente cuando suba a las gradas a dar la bulla a Calamocha.
Le paso el pregón, lo lee, se emociona, llora, contesta, está escrito con el corazón, me dice, que bonito, bajara el río las Monjas lleno de lagrimas calamochinas… y le llamo por teléfono, charramos un rato grande. De camino a casa las dudas se habían apoderado de mí, Conchi me da el último y definitivo ánimo para afrontar estos días.


8 de abril de 2017 sábado
Al bajar del coche, ya en el Barrio, en casa, Paquito “el caminante” se acerca a saludar, voy a ser pregonero de la Semana Santa, le digo, esta tarde a las cinco te mudas y me vienes a ver. Cuando tú seas pregonero de las Fiestas del Santo Cristo, yo seré el primero en estar bajo el balcón de tu casa. Me seguirá a todas partes, ...mil gracias
Son poco más de las cinco de la tarde y estoy en las gradas de la iglesia, es la hora del pregón, y da comienzo la Semana Santa, nunca antes he estado en el acto, y salvo el pregón, el resto son tambores y cornetas. Echo en falta algo más, pero no sé el qué.


9 de abril de 2017 Domingo de Ramos
Ha terminado la misa y la procesión, estoy en la sacristía, esperando a la Junta para despedirme hasta el miércoles, por la tarde no podre estar en el Via Crucis con el Nazareno y la Dolorosa. Han subido las escaleras que llevan a los salones parroquiales y no bajan, me quedo solo.
La procesión, bajo un sol de agosto ha sido larga y aburrida, no hay trompetas en la banda, y en un día así, de alegría, de la entrada de Jesús en Jerusalén, se echan de menos, los tambores por si solos no logran transmitir la alegría, la emoción de lo que se viene a representar. Al llegar al Cantón, la procesión ha seguido hacia el Peirón cundiendo la desesperación… por fin en misa se agradece el fresco que te envuelve, ante una calefacción que lucha contra el frio para derrotarlo.
La misa me parece un espectáculo magnifico, didáctico y ameno, en un momento hay dos personas, acompañando al cura, a Héctor, en el altar, y cada una lee su parte, la escenificación, resulta hipnótica, queda todo el Domingo de Ramos resumido y explicado, mejor que en cualquier documental que National Geoografic pueda emitir una noche de estos dias a falta de algo mejor, con todos los medios a su alcance.
Nadie baja de los salones y decido marcharme, me giro hacia la puerta  que da a la nave de la iglesia y una voz me dice: “¿vendrás esta tarde a merendar a mi casa”. Ojalá, pudiera, ojalá pudiéramos volver si quiera por una tarde, y jugar en el último porche, merendando un trozo de cañao con jamón de york en el umbral de la puerta de la casa de Doña Conchita. Alegría inmensa.

12 de abril de 2017 Miércoles Santo
Sigue el buen tiempo, de vuelta en Calamocha acudo a la procesión del Cautivo, nunca antes he estado. Este año, al parecer, y con gran acierto, han dado luz verde a los hermanos mayores, para acudir o no a la procesión. Y como era de esperar, no acude ninguno, al menos vestido de cofrade. Son muchas procesiones.
Caminamos a buen ritmo tras el Cautivo desde la iglesia hasta el balcón de la Calle Real donde Yolanda Gonzalez, periodista de León, afincada en una Zaragoza que cada vez me cae más lejos, nos habla de su experiencia en un campo de refugiados. Bien parece que todo cuanto nos habla ocurre en la otra parte del mundo, pero en realidad está a unas horas de cualquier lugar, y a sesenta años de la puerta de casa. Resulta estremecedor, una vez baja del balcón se incorpora a la procesión y caminamos hacia la Calle Hilarza de vuelta a la iglesia, donde subo el calvario de las gradas tras el Cautivo.
Bajo los tambores y cornetas, me siento como un general pasando revista a sus tropas destacadas en último rincón del mundo dispuestas a entrar en batalla de una guerra que saben perdida. Conclusión, me ha gustado de principio a fin, ha sido apenas una hora.


13 de abril Jueves Santo
En un ataque quizás de vanidad, en Micheto, compro el Heraldo, el Diario Teruel y el Comarcal, periódicos que no leeré,  estamos de cumpleaños y le he encargado la tarta de la boda, que más tarde colgare en el Facebook.
Ha sido tal vez, esta, la primera Semana Santa Calamochina en la red, cree al inicio de la Cuaresma, recién nombrado pregonero una página y he ido colgando fotos y recuerdos, para esa otra Calamocha que no se puede acercar estos días por el pueblo, y para esa Calamocha, que aun estando, se evade en la red de cuanto le rodea.
Hoy en día, nada se entiende sin internet… Juan Miguel ha estado ahí, subiendo fotos, y contando cosas, me paro siempre que puedo y charramos.
Papa, podías llevarnos al cementerio, a la parte nueva, vamos a ver lapidas y nos cuentas historias…
Acudo a misa, al lavatorio de pies, en la sacristía, los hermanos mayores tratan de organizarse en vano, así pasen cien años, que seguiremos afortunadamente en las mismas, al final San Vizarraga, que haríamos sin él, con tanto entusiasmo como humor nos ordena y salimos. He estado muchas veces como hermano mayor, son estas unas misas diferentes, me fijo en el coro, tras el altar, no lo reconozco, y pienso en preguntarle al Dichero Olvidado, por el órgano, y por eso que parecen desde mi posición, dioses aztecas en su artesonado. Paso un frío terrible, no hay calefacción, hace mejor tiempo fuera que dentro. Acaba, y con mi Tio Antonio, el último nazareno, nos subimos corriendo Rabal arriba a la procesión del Via Crucis, … pues lo dicho, a sufrir y padecer, de eso parece tratar la Semana Santa.
Saludo a un montón de gente, es como un catorce de agosto, pero sin chupinazo, de buenas a primeras, como en la mili, toque de corneta, redoble y a marcar el paso hacia  la plaza de la iglesia sin pena ni gloria los cofrades, mientras el criado, el nazareno prestado, lo ves y da pena verlo, carga la cruz como si fuera zurdo y tiene el traje como si hubiera pasado todo el último año penando cara el sol, harto descolorido.
Llegados a la plaza la espera de los últimos cofrades se hace eterna, y para sorpresa de unos y de otros, no hay pantalla, pronto hemos abandonado la idea, otra genialidad que dejamos marchar por falta de paciencia, supongo que de unos y de otros, así que volvemos al tradicional vía crucis, de padre y muy señor nuestros, sin embargo, la cosa, perdón por la palabra, el nuevo experimento, no sale del todo mal… desde hace un tiempo, o soy yo quien escucha con otros oídos o son los curas los que escriben con otras manos, todo suena mejor que años atrás.
Y al año que viene, dios dira, el que venga detras que arree… la plaza acaba convertida en un gallinero, dar la orden de descubrirse a los cofrades no es una buena idea, no guardamos silencio, ni aun en formación… Silencio, silencio, silencio, la fe en Calamocha una tarde de abril

14 de abril de 2017 Viernes Santo
María José Royo a través del Facebook da parte, el Santo Cristo está preparando al cristo de la iglesia para sacarlo en la Procesión de las Siete Palabras, y me marcho a ocupar mi lugar junto al cura y el presidente de la Junta, con quien coincidimos en que nos veremos en San Roque, y en otros lugares,…
He estado antes en esta procesión, como hermano mayor del nazareno, o como uno más, aprovechando que el trayecto me lleva a casa, el año pasado el protagonista fue el Santo Cristo, así que no podía faltar con la cámara de fotos. Antes de salir le comento a Julio, los dos nazarenos están uno junto al otro, el uno carga la cruz en el hombro derecho y el otro en el izquierdo. No aclaramos nada y salimos.
Tenía su parte de razón quien me comento que a las únicas procesiones que empieza a merecer la pena ir son aquellas en las que solo sale una cofradía, lo cual no deja de ser un horror.
Subimos al Rabal a buen paso, con sol, y merece la pena atender lo que cuenta el cura, tomo nota de todo. En la segunda parada, el micrófono se acopla, y lo hará ya en todas, y los cofrades se vuelven locos tratando de evitar la interferencia. Pero no hay nada que hacer, soy yo quien la provoca.
A la altura de las Cuatro Esquinas, en el Rabal me salgo de la procesión y entro a saludar al primer nazareno y a su mujer, a Otilio, a quien encuentro sentado al sol, en el corral… “Ayer me llevaron a ver al Nazareno, ayer le di un abrazo”
Acaba la procesión y la banda del Santo Cristo en un marco inmejorable, en el anfiteatro natural de la replaceta de la ermita, rompe a tocar. Hay gente, pero podría haber mucha mas, merece la pena. Me hago una foto encantadora con Paquito, los dos vamos trajeados.
Ya en el Minino, junto con Emilita, Ana y José disertamos en torno a las propiedades curativas del vermú frente al remolachero tradicional, coincidiendo todos se acaba pronto la charla, y continuamos  en torno a los caracoles en Viernes Santo, ¿carne o pescado?, si bien, el hambre no tiene horarios ni fechas en el calendario.
Por la tarde acudo a la llamada de la Cofradía del Ecce Homo, voy a rezar la oración de salida, voy a ver algo que nunca he visto, resulta tan emocionante como ya inolvidable, paso a formar parte de algo nuevo, de otra cofradía, recibo un reconocimiento por parte de su Hermano Mayor que me llena de orgullo.
Y tras el Ecce Homo entro en la iglesia para arropar al Nazareno en la procesión del Santo Entierro, la cada vez más, asignatura pendiente de la semana santa, tal vez, atentos a todo lo demás, hemos dejado entre todos, que transcurra con mas pena que gloria y mas, en un día como hoy en el que hace un tiempo que muchas veces echamos de menos los días de San Roque.

Es momento de fotos, y María Ángeles, la hermana de Pascual se acerca y nos hacemos unas cuantas fotos vestidos de cofrades.


Convertida en un correcaminos, cuanto antes acabemos mejor, le falta algo, esa parte de espectáculo que ha de tener toda procesión, el Cantón, el Peirón, la Calle Mayor la salida y la llegada… el final, cada año va de mal en peor, el griterío roza ya la indecencia… supongo que la gente llega a la plaza, no de ruja, si no esperando que suceda algo que nunca ocurre, que nunca pasara, un final, un colofón para los actos de la Semana Santa a la espera de la resurrección.
Pero el Santo Sepulcro llega, entra, y sin más, a la francesa, nos vamos cada uno por nuestro lado, menos el Ecce Homo que se lleva a toda esa gente que llega a la plaza por ver qué pasa, hacia las monjas donde dicen quienes lo han visto, ocurre un digno final.

15 de abril de 2017 Sábado Santo
Hemos vuelto por trabajo a Castellón, un viaje relámpago de tan solo unas horas pues a la mañana siguiente volveremos al pueblo, por la tarde, para matar el tiempo, en lugar de descansar he quedado con Peter Comehormigas, me dejo llevar, es cuestión de elegir bien las compañías, de pronto el salón de casa esta patas arriba y la tele parece una ventana al futuro, el salpicadero de la Entreprise de Star Trek, la serie original de los sesenta. The Big Pere satisfecho, con todos los cables en su sitio, se marcha a casa, sin tener ni idea del desastre que se avecina un par de días más tarde. En una semana se examina y debe estudiar y correr y saltar y rezar… Menuda pereza tener que anar a Valencia.
A las once y media, acabo de ver El Color Purpura, al final ni fu ni fa, de más a menos, dormido me marcho a la cama, cansado a mas no poder me cuesta llegar, paso un wasap de buenas noches que al dia siguiente me delatara. En realidad, es cerca de la una, el reloj de la nave espacial no lo puse en la hora de la tierra.
Me acuesto sin más, hoy en el pueblo habrán ido de excursión Anento esta de moda, pero el objetivo supremo es un pueblo llamado Lechón, de donde nos gusta pensar salio el primer Lechón de la familia en un viaje apasionante hacia lo desconocido que le llevo ni más ni menos que a Calamocha.
Ademas allí, vive, aunque ese día se encontraría en algún punto indeterminado del espacio tiempo de la línea que va de Sagunto a Burgos, el Escritor maldito de un pueblo llamado Lechón, el niño terrible, con quien mantengo correspondencia desde unos meses atrás, tratando de convencerle y me deje colgar sus escritos, que tanto me gustan.

16 de abril de 2017 Domingo de Resurrección
A pesar de todo el esfuerzo no llego a misa, pero si a la salida de la procesión, creo recordar solo he estado una vez antes, esta vez, si lucen los hermanos mayores y estandartes, y un día de sol y calor increíble, saludo al presidente de la Junta y a Julio, ya por ultima vez, y formamos tras el santo, tras el resucitado… esta de frente a nosotros, osea, de culo a la plaza, y esta vez, no me atrevo a decir nada, como cuando me fije sobre que hombro cargan la cruz los nazarenos, he de repasar la iconografía los libros de arte, o buscar en Google, supongo que el sacar al santo de culo a la procesión, forma parte del guion, una metáfora de la resurrección, y que luego en las gradas se le da la vuelta como si volviera a ver la luz. Todo muy simbólico.
“La procesión ha venido de nalgas”, me dirá luego Jesús Blasco, te has fijado, han sacado el santo de culo y tú lo has permitido, menudo pregonero, menos mal que hoy te dan matarile. Soy un ignorante, lo reconozco.
Esto se acaba, y es la mejor procesión de todas, la mas bonita con diferencia, a estas alturas, se agradece no oir ni tambores ni cornetas, y si los sones de la Banda de Música que luce espectacular, el cura lleva el paso y tararea sin cesar, me siento como en una película del neorealismo italiano, o una de esas películas que retrataban procesiones en pueblos perdidos de Italia, para asombro del publico del otro lado del charco que ya las había olvidado, al llegar a la plaza suena la traca, toco acaba, es el final, ya dentro de la iglesia, Reme y su marido nos saludan, nos hemos hecho mayores casi de repente, y sobre todo, sin querer. Una tórtola turca ha anidado dentro de la iglesia y vuela libre y feliz en su interior, fuera, mona y mistela, y cada uno a su casa y Dios en la de todos.
Cuando éramos niños, comer la mona era una tradición, el domingo o el lunes, en un día como el pasado me hubiera gustado acabar codo a codo con todos y cada uno de los cofrades compartiendo mesa y mantel al resguardo del frontón entre paellas.
A última hora de la tarde, ya cerrando la tienda, pasamos por el Antojicos, me quedo mirando el cartel anunciador de la Semana Santa con la anécdota de mi nombre como miembro de la Cofradía de la Entrada en Jerusalén, le hago un par de fotos, y el Sr Antojicos, atento a todo, me ve y me dice, ahí arriba tengo un bombo si se quiere hacer una foto con el, ese del cartel, el del bombo soy yo. Le explico por qué hago las fotos, y me regala el cartel. Gracias, gracias, gracias.

17 de abril de 2017 Lunes de Pascua
Antes de nada, esto de la Semana Santa, ¿cómo lo has visto?. Es Pascual quien me pregunta, sentado en la misma silla donde ha visto pasar los últimos cuarenta años, en la secretaria del instituto, un lugar al que sin darme cuenta llevo mas de tres décadas sin visitar, y en el cual todo me resulta tan familiar como mi misma casa.
Por fin, tras años de idas y venidas, nos hemos decidido a sentarnos uno rato y charrar, de un imposible, de una historia que a él le fascina y a mi exactamente lo mismo, contagiado por el, y por que todo lo que huela a Calamocha, nos apasiona… Mira, esto es solo una parte de lo que tengo, he dado la orden de que si me voy para arriba te lo hagan llegar. Ah muy bien, toma nota Cecilia, mi hija mayor me acompaña, y le digo: algún día todo eso será tuyo. Ella sabrá que hacer.
Respondo a su pregunta:
Allí en Castellón, cuando llegan estos días, la prensa, la radio, las teles locales, sobre todo del interior, se vuelven locas, y da la impresión de que van todos de la mano, instituciones y cofrades, religión y lo otro, con tal de robar un despistado turista madrileño que pase estos días en cualquier pueblo con playa, pueblos con los que no pueden competir.
Si ves el programa de cualquier de estos pueblos, lo religioso casi es una anécdota, y la Pascua y la mona, el mayor acontecimiento de año.
Tradición, devoción, innovación y espectáculo. Así se anunciaba la Semana Santa, la proporción de cada cosa, casi es lo de menos, pero seria un buen comienzo aquí también.
Sigo unos minutos más hablando, ni de lo humano ni de lo divino, simplemente de lo local, y termino mi breve exposición de la Semana Santa calamochina, termino de responder a su pregunta y  él solo acierta a mover la cabeza de un lado a otro, negar, para decir, joder y yo que lo veía negro, no me podía ni imaginar que tu aun lo vieras peor.
Lo dicho, la Semana Santa Calamochina se torna en una semana del compromiso o del mantenimiento y ahora, como cada año, entramos en la semana de las lamentaciones, de lo que pudo haber sido y no fue. Pero no he venido hasta aquí para hablar de eso…
Acto seguido, Pascual me presta un cuaderno, un boli y me pongo a tomar apuntes, y él por fin, da una clase en el instituto, de algún modo se hace justicia y la da de una materia que domina por encima de cualquiera. Escucho atentamente, escribo notas, veo fotos, leo apuntes suyos, y ahora qué.
Bueno, lo único que se me ocurre y más fácil será empezar por el principio, leer a Baroja, y a la hora de acabar leer a Galdós, comenzar en Biarritz en el último tercio del siglo XIX y acabar en Calamocha cien años después. Esto va para largo.




18 de abril de 2017 martes
Ya todo termino, tengo tantos mensajes en el Facebook que me resulta imposible agradecer una a una todas las muestras de cariño, he de cerrar la pagina, volver a la normalidad, y llamar a Pepe Tomas, y tal vez a mi Tia Bonet, no me apetece escribir nada de los días pasados, como otras veces he hecho, comento algo por correo con el de siempre, pero nada más, no me apetece escribir, no quiero hacerlo… Pronto se me pasara.
Acabo pegándome una paliza de padre y muy señor mío para preparar la cena, mi padre me hablo en días pasados de que Joaquín Malaco tenía unos esquejes de cardo que merecía la pena probar, y que puede que no hubiera nada más bueno en toda la huerta de Calamocha ni aun de Valencia… así que fue y me trajo unos pocos, nada un brazao.
Me puse a ello, y los arregle, los limpie, faena que no es pagada ni con todo el oro del mundo, pero que merece la pena, los puse en la olla, hirvieron un rato y en la sarten hice un sofrito de cebolla, tomate y unos recortes de jamón de la Aragonia. Mi padre, mi madre, tenían razón… el plato resultante es Calamocha, es primavera a falta del ultimo  hielo, es algo supremo. Tenemos para un par de días, y yo como no me he puesto guantes llevo las manos con olor y color a Calamocha, en realidad ahora que todo ha terminado, no se puede pedir más.

De nuevo tengo el salon patas arriba, Pere dejo todo en prefecto estado de revista y a la vuelta a casa, nada funcionaba. Se siente culpable y trato de animarlo, en unos días se examina.



19 de abril de 2017, miércoles
Mi Tía Bonet me pregunta que sentí cuando estaba en las gradas, y Conchi también, quiere saberlo. No conteste en su momento por qué no lo sabía, o no encontraba el orden de las palabras, ni me veía con fuerza suficiente para recordar los días pasados.

Por cierto, el tripode de la cámara, aquel que compre en Andorra el siglo pasado, ha aparecido cuando iba a reciclar la vieja aspiradora dándole un nuevo hogar, resulta que estaba en su caja. Gran alegria y descanso.

25 de abril de 2017, martes
La respuesta a como me sentía en las gradas la tarde del pregón, es solo, me sentí solo. Por fin he encontrado la palabra, no me ha hecho falta ninguna más.
Comienzo a escribir el diario de Semana Santa cuando todo ha pasado, de atras al principio.
A mis padres los paran por el pueblo y les hablan del pregón, los felicitan, y mi madre disfruta al contármelo y revivir el momento, hoy para referirse al pregón ha dicho “sermón”, “cuando estabas en las gradas echando el sermón”. Fue Emilita quien contó que, al acabar, mi pregón, sermón, o recuerdo, una mujer refiriéndose a mí, dijo, “que bien hablan los curas” y rompió en aplausos. Grandes halagos los recibidos.

Ayer junto a Comehormigas Pere, llevamos el ordenador para que lo arreglasen. El viernes en Valencia lo catearon y me cuenta el como y el por que. Volvera a examinarse dentro de un par de meses, de lo que el considera la profesión del futuro. Es todo un ejemplo de superación, no quiere vivir de las ayudas y se mata estudiando y en el gimnasio. Nos tomamos un cortado y un acuarius en un bar que tenemos a cien metros de casa y el que nunca hemos entrado, bar que esta tal cual se inauguro alla por los sententa del siglo pasado, el dueño parece al borde de la jubilacion pero mas joven que nosotros, Pedro cree que hemos atravesado el espacio tiempo y estamos en otra dimension, y que de un momento a otro Tejero entrara en el congreso.

26 de abril, miércoles
La plaza te envuelve, en las gradas te sientes solo, una soledad magnifica, el cielo debe ser algo así, levantas la vista y ves a la gente sentada, frente a ti, atenta, escuchando, en silencio, un silencio absoluto, y aciertas a ver las casas que conforman el redondel de la plaza sobre las cuales se refleja el sol de una tarde de abril, una luz maravillosa, tranquilizadora. Fui feliz.
Bajé de las gradas, volví del cielo a la tierra, y el cura, Julio, fue el primero en darme la mano, en felicitarme, y comprendí que tal vez lo había hecho bien. Tratando de conmover, sin caer en la vulgaridad de dar pena o lastima.
Acabaron las bandas, y en la plaza se desato un mar de cariño hacia mí, en realidad, hacia nosotros mismos, hacia una Calamocha, que trata cada di de recordar: como quienes nos precedieron se resistieron a dejarse llevar, despertaron y salieron hacia delante.
Más tarde fue la misa, el acto de imposición de hábitos a los nuevos cofrades, una docena más o menos, los días de Semana Santa son complicados, no hay fiesta como en verano, me gusta pensar que después de muchos años, alguno de ellos será pregonero, ha resultado un instante bonito el hecho de ser cofrade oficial de algún modo y merece la pena pasar el frio que paso solo por oír a la Coral de Calamocha, la calefacción no está encendida, y solo yo parezco echarla de menos, veo un trasiego en torno al altar de hermanos mayores y demás, que me resulta excesivo, cuanto protocolo para algo que quizás debería ser más sencillo, veo a la gente pasar a comulgar, y me parecen las mismas caras, las mismas personas que caminaban hacia el altar cuando yo era monaguillo. Sé que no es así, ya no hay monaguillos, todo son chicas, debe estar mal visto entre los críos pasarse por la iglesia para ayudar al cura… nunca podrán saber lo que se pierden. Bien por las chicas. El cura dijo, algo así como “hay que mantener lo poco que tenemos, celebrarlo y hacerlo todo, pero sin dejar de intentar dar siempre un paso más”.

30 de abril domingo
De vez en cuando recuerdo la tarde del pregón, en concreto la entrada en la plaza de la banda del Porreton en fila de a uno, matraca en mano. Fue una imagen que me impresiono, me gusto, me dio un miedo terrible, así se lo comente al Bailador y a la Fidalgo, la tarde del Jueves Santo antes del Via Crucis en el Rabal.


FIN


Anexo, algunos días de febrero y marzo de 2017
La vida lenta ... de Pla
25 de febrero de 2017 sabado
A media tarde, me marcho con Sofía al Mercadona, nos vamos andando, en casa se quedan Cecilia y Mayte. Mañana haré fideua y no tenemos calamares, enciendo el móvil, siempre lo apago al llegar a casa, así que lo más normal es que se pase el fin de semana apagado.
Suenan tres mensajes, propaganda, recarga la tarjera o adiós al número y una llamada perdida de Inocencio.  Algo habrá pasado, pienso, nada bueno, su madre querrá hablar con la mía y no encontrará el móvil, …  casi da miedo seguir pensando, me olvido de todo comprando hasta encontrar algo de valor y llamarle.
Saludos desde Castellón, ¿todo bien por ahí?
Si… Atento, han pensado en ti para Pregonero de la Semana Santa, como cofradía hemos de echar el resto, antes de que digas nada, ayer hable con Jesús Blasco para tantear el terreno, y me dijo, que en cualquier caso tienes dos opciones, decir sí o sí.
Algún día tenía que ser, respondo, la respuesta será sí, pero mañana te lo confirmo tendremos que implicar a toda la cofradía del nazareno de principio a fin, y ver de hacer algo novedoso, aunque yo pensaba que estas cosas se decían con más tiempo… Me hubiera gustado hacer hasta el vía crucis del Jueves Santo, … el de la pantalla.
Mañana hablamos
Me han oído hablar con Inocencio, justo antes de marcharnos al centro de Castellón a dar una vuelta, el viaje en autobús se hace eterno, por fin en la Plaza Santa Clara, ya no puedo callarme: ¿Pero no vais a preguntarme de qué he hablado con Inocencio?
26 de febrero de 2017 domingo
Veo a Jesús Blasco conectado al Facebook, y le paso un mensaje. “La respuesta es sí”
Si a qué, me contesta como si no supiera de que le hablo y me adjunta una foto del puente romano, echa justo desde en frente, desde el otro puente, ahora que por fin han podado todo y las ramas dejan ver el bosque. No hay duda, está en Las Avellanas, allá donde algún día dirán estuvo el Edén, el paraíso en la tierra, y el manzano de la discordia.
La foto deja ver un día magnifico, se puede sentir el frio, pero brilla más el sol. Me detengo a pensar, lo afortunado que es Jesús Blasco, sigue siendo un niño, sigue viviendo en el pueblo, para el todos los días son domingo… Busco su número y lo llamo.
Ave Maria purísima, buenos días nos de Dios, la paz sea contigo. Ayer me llamo Inocencio
¿Ya te ha llamado?, no sabía nada.
Me advirtió que me darías dos hostias bien dadas, esas que dicen, no me dieron de pequeño y aun me hacen falta, que no me dejarías volver a poner un pie en Las Avellanas, que me agarrarías de donde más me duele, y me quitarías el sombrero y lo pisarías con rabia si se me ocurría decir que no. Así que diré que sí.
Perfecto, no esperaba menos de ti, daré ordénenos tajantes de que al menos el Ecce Homo te aplauda a rabiar.
Casi no queda tiempo, tengo un montón de fotos, de escritos, de ideas, traca incluida, hasta me gustaría poder haber hecho las diapositivas del vía crucis del jueves santo, y no voy a llegar a nada que no sea contaros lo que ya sabéis…
¿Tú has tenido algo que ver?, ¿ha fallado la estrella y has pensado en mí?...
Te equivocas de principio a fin, Maria Jesús, se lo comento a Inocencio, ya es hora de que los del nazareno, que os creéis que tenéis al mejor y más milagros santo, lo demostréis, vosotros esa pobre gente que lleváis años viviendo del Milagro de Agapito, hora es de que os toque pringar…
Me pongo a ello esta tarde mismo, fotos, escritos, ideas, y por supuesto recetas de cocina para una semana santa conforme dios manda… seré pregonero las veinticuatro horas del día, los cuarenta días de cuaresma…. Voy a necesitar ayuda. Ando bajo de batería.
Por cierto, si no te importa, avísale, plagiare el discurso de Jose Luis Campos aún estará vigente.
Llamo a Inocencio y le confirmo le evidente, seré, seremos pregoneros. Yo a Inocencio no le puedo decir que no.
Paso la tarde recopilando información frente al ordenador, y finalmente creo una carpeta donde guardarlo todo, son casi nueve gigas, pienso que bastara, la mayoría son fotografías, no muchas, pues saliendo en las procesiones, no puedo hacer fotos. Aun me falta pienso, bajar del Centro de Estudios del Jiloca los pregones de años anteriores para más que leerlos, estudiarlos. Es la hora de decírselo a mis padres, a ver qué les parece.
Mi madre tarda algo en reaccionar mientras comienza a preocuparse si he de salir a escena con traje y pajarita o vestido de nazareno mientras mi padre comienza a decir, yo ya lo sabía, yo ya lo sabía que esto iba a pasar… es tanta su alegría, que empiezo a creerlo y le pregunto lo evidente, ¿quien te lo ha dicho, como lo sabias, y si hubiera dicho que no?. Y entonces comienza a dar vivas a San Roque y entonar el bolero mientras mis hijas se parten de risa.
Papa, por dios, estamos en febrero, pregonero de Semana Santa, no de San Roque…
27 de febrero de 2017 lunes
Madre mía, ya estoy arrepentido de haber dicho que si
28 de febrero de 2017 martes
Nadie llama, si pudiera ponerme nervioso,lo estaría, necestio saber las fechas, organizarme, por cierto, me dejaran el Domingo de Pascua, tirar petardos a lo largo de la Calle Real al punto la mañana, la “despertá” que llaman aquí
He seleccionado un monton de fotos, no son gran cosas, pero podría enseñarlas, también da para un via crucis televisado ….
Por los clavos de cristo, para que diria que si
1 de marzo de 2017 miercoles
Nadie llama y me desespero, no puedo hacer plan alguno, … Inocencio confirma que todo va adelante y que solo he de hablar el día 8. Le pido a Maria Jose Royo, banderín de enganche del Santo Cristo, una confirmación oficial.
2 de marzo de 2017 jueves
Maria Jose confirma que seré Pregonero, y me tranquiliza… te llamaran
Ayer hable con Pepe Tomas, y se lo comente, voy a ser Pregonero, quiero que vengas… hará lo posible por venir, es Nazareno, sobrino nieto de Agapito, palo trasero izquierdo y necesito de su consejo.
Por fin puedo descansar y ponerme a trabajar
He recopilado todos los pregones, todo lo que tengo escrito en el blog, apuntes incluidos de pasadas semanas santas y seleccionado de entre las pocas fotos que tengo unas 200 que tiene algo que decir.
Estos primeros días, a la espera, han sido un calvario, o un martirio, el calvario, aun no he empezado a subirlo.
5 de marzo de 2017 domingo
Maria Jesús en nombre de la junta me llama, seré pregonero.







miércoles, 10 de mayo de 2017

Un diez de mayo en la familia.



Tal día como hoy, un diez de mayo, de 1877, muy probablemente nacía una de mis bisabuelas, por parte de madre, y por nombre Emilia, y lo hacía en Torrijo. Han pasado desde aquel entonces 140 años. Ella, estaba llamada a ser la madre de mi abuelo Casimiro y la cabeza visible de la familia, años y años después. No hay duda, somos un matriarcado.

Sus padres también de Torrijo, fueron Vicente De Gracia, cuyo apellido hace alusión a su origen desconocido, a la “inclusa”, y Petronila Martinez Arpa. Obvio el tratamiento de don o doña, señor, o señora, pues parece que siendo pobres como eran entonces y como somos ahora, este de más entre nosotros.

Mi bisabuela Emilia Gracia Martinez, se casaría con José Meléndez Sanchez, el cual muy probablemente nació en torno al 1874 en el Rabal de Calamocha, y con unos pocos años marcharía a Torrijo, los calores, les dirían a su familia, los calamochinos.

Y los padres de este, uno de mis bisabuelos fueron, Francisco Meléndez Marco y Gaspara Sánchez, de Odón. Murió sin más, allá por el 1920 en Torrijo donde descansa, junto a sus padres.

Tal dia como hoy, un diez de mayo de 1910, nacía igualmente en Torrijo mi abuela Rosa, hoy habría cumplido 107 años. Que yo recuerde nunca celebro su cumpleaños, de hecho, pudo nacer cualquier día de mayo, que bien le daba lo mismo.

Hija de Blas Mateo el Pozero y Jerónima Bruna, nacidos ambos en Torrijo en 1860 y 1861 respectivamente, a quien le decían cariñosamente, Jeroma, y por ende a toda la familia, los Jeromos, ella, la Jeroma, vendría a morir de lo mismo que luego lo haría mi abuela una mañana de San Antonio, en la cual Calamocha amanecio nevada, tras conocer la muerte de su prima Nieves, de perlesía murio la Jeroma y su hija, le dió un paralis, algo a la cabeza y al cabo de tres o cuatro días la enterraron, allá por la guerra … y unos años después le llegaría la hora a Blas, al pie del carro, en el campo, le pico algún mal bicho, se empezó a hinchar, y en cuatro días se fue. Ambos descansan en el pueblo más bonito del mundo, en Torrijo.


Navarrete, desde Santa Margarita, hace tan solo unos días. Abril del 2017

Tal día como hoy, un diez de mayo de no hace mucho, de un año que no logro recordar, (1949), allí en Navarrete, otro de los pueblos más bonitos del mundo, nacía mi prima Rosa, a quien hoy debo felicitar, pues es su cumpleaños. Emilia era su abuela paterna. Felicidades…muchas felicidades… Imagino, su nombre, se lo daría mi abuela Rosa, casada con un hermano de su padre. Quienes ya por aquellos años, y desde hacía tiempo, vivian en el Barrio Nuevo de Calamocha.


Tal día como hoy, un diez de mayo de 1958 en aquellos años lejos ya de todo, mi prima Rosa, toco a la puerta de su abuela Emilia para despertarle, la abuela le contesto, era domingo, y dijo aquello de “me mudo y salgo”. Al ver que tardaba en salir, fueron de nuevo a llamarle, y allí, vestida de domingo, la encontraron muerta. Ya no hubo que amortajarla. Quedo en Mirambel, enterrada la abuela Emilia, mi bisabuela como si no hubiera querido lo inevitable, dejar su casa, dejar Teruel.

Tal día como hoy de hace cuarenta años, el 10 de mayo de 1977, moría en Calamocha mi abuelo Casimiro, hijo de Emilia y José, había nacido en el Calvario de Torrijo en el año 1906, creo recordar que también un mes de mayo, y se moría el mismo día que, su madre había nacido y muerto, el mismo día que había nacido su mujer Rosa, el mismo día que había nacido su sobrina Rosa

Y quien sabe que más cosas habrán ocurrido y estarán por ocurrir un diez de mayo en la familia, un día  que cada año hay que vivir para contarlo.

De los años de la Cazalla. El diez de mayo.